Under the Silver Lake
Sea La Momia, sea Venom, o sea el revival Expediente X en televisión, siguen produciéndose productos muy caducados que parecen creados por sus responsables desde un búnker en el que no hayan visto evolucionar los respectivos géneros (más delito tiene el televisivo con un guionista de la serie de Chris Carter, Vince Gilligan, creando Breaking Bad). Y hay un problema cuando, más allá del público, existe cierta crítica que parece obnubilarse cuando se apela a la fantasía infantil-juvenil referencial, y no ver más allá (por favor, no confundir esto con apelar al niño que hay en nosotros como haría un Miyazaki: va un mundo). En Under the Silver Lake, David Robert Mitchell (It Follows, 2014) es consciente de esto y a la vez lo cuestiona y lo abraza en un admirable ejercicio que recuerda a lo que David Lynch hizo en los años ’90 con Twin Peaks: utilizar los mecanismos propios de la soap opera, e incluso integrarlos (ese culebrón que ven los personajes que habitan el famoso pueblo) para subvertirlos y crear algo completamente nuevo. Estamos ante un neo-noir muy …









