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Jojo Rabbit

Johannes es un niño de 10 años en la Alemania nazi, que acude con entusiasmo a un campamento de las Juventudes Hitlerianas, y que tiene como amigo imaginario a Hitler. Allí, se da cuenta que no es tan fácil ser nazi, y en un incidente donde, en vez de matar a un conejo intenta ayudarlo a escapar, empiezan a acosarlo con el apodo de JoJo Rabbit. Intentando demostrar su valía, tiene un accidente con una granada de mano, por el que acaba en el hospital, y tiene que pasar más tiempo en casa con una madre (Scarlett Johansson) que además de tener escondida a una judía en su casa (Thomasin McKenzie, vista en la fantástica Leave no trace), intentará quitarle el nacionalismo de la cabeza a su hijo. Con un buen arranque en el que realmente se convierte en la parodia que parece que quiere ser, para seguir con la intención de demostrar que los monstruos se hacen, acaba por no ser más que un compendio de decisiones entre más o menos inspiradas a realmente vergonzosas. …

Madre

Después del corto del 2017 del mismo título, un vibrante plano secuencia que acabó nominado al Oscar, se podría imaginar que otro director podría encaminarse a explicar qué sucedió al otro lado del teléfono y qué fue de aquel niño. Sin embargo, el tándem compuesto por Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen decidió apostar por el lugar emocional en el que había quedado Elena, esa Madre del título, absoluta dueña del relato e interpretada brillantemente en un complejo papel por Marta Nieto, repleto de matices. En un salto temporal de 10 años, y habiéndose trasladado para trabajar en la playa francesa donde su hijo desapareció, un día ve a un chico que le recuerda a éste y se decide a seguirlo. A pesar de lo turbador e incómodo que pueda llegar a ser su argumento, es de agradecer la delicadeza y el tacto con que Rodrigo Sorogoyen filma, con ese gran angular que define la distancia que toma el director para no juzgar a su personaje, a una persona rota por el dolor y la ausencia, …

Le Mans 66

En una secuencia extraña del spot de 152 minutos que es Le Mans 66, y digo extraña porque está insertada dentro del clímax eterno, Matt Damon haciendo de Matt Damon, masticando chulería, se acerca al box de Ferrari y les roba un cronómetro. Ante esta demostración de la eterna rebeldía americana uno no puede más que aborrecer el enésimo intento de legitimar una idiosincrasia. Una pregunta resuena, y lo reiteran, por si acaso no te enteras, ¿Quién eres? Ken Miles (Bale con sobredosis de éxtasis) es el eterno rebelde que no se adecua a las normas existentes, durante todo el metraje/carreras solo lo hace una vez y es engañado. Su confrontación a todo solo tiene un final posible. Ken Miles es el americano que todos los americanos desearían ser y Matt Damon es el americano que todos los americanos tendrían que ser. A toda esa basura cabría añadir la idea del robo del tiempo (cronómetro) ya mencionado a la vieja Europa (Ferrari). La velocidad no es la solución, la solución es el equilibrio. Y aquí …

Mientras Dure la Guerra

“Estiguem al lloc correcte de la història”, clamà Spike Lee quan va rebre l’óscar pel guió de Blackkklansman. En un moment com aquest esperar a que la història ens posi a lloc podria semblar imprudent perquè, és clar, per aquí ja hi hem passat. Fer un paral·lelisme amb el nostre present d’allò que s’explica a Mientras Dure la Guerra, no és només una tasca estèril sinó també, i per sobre de tot, la confirmació del fracàs de les nostres capacitats com a societat. Amenábar obre i tanca la pel·lícula amb una bandera, un motiu que muta i banalitza la representació d’una identitat. I Mientras Dure la Guerra s’eleva igual que aquesta bandera, com a excusa, com a simple objecte, incapaç d’abastir la complexitat de les raons que ens arrosseguen. Les intencions d’Amenábar no les discuteixo (ni en tinc ganes perquè no puc evitar veure’l com un director honest) però en Mientras Dure la Guerra sembla haver deixat de banda el cine per anteposar l’artefacte. Roda, escriu i composa amb una manca de subtilesa i originalitat per abocar-nos a un debat que, a …

Acid

[L’Atlàntida Film Fest ha tancat aquesta setmana la seva novena edició. Juntament amb el palmarès, s’ha donat a conèixer la llista de les pel·lícules més vistes, que encapçala Acid (Kislota, 2018) del jove cineasta rus Aleksandr Gorchilin. Recuperem aquí, adaptada en forma d’entrada breu, la ressenya que en vam fer dins la crònica de la Berlinale.]   El debut d’Aleksandr Gorchilin, com tants altres debuts de joves cineastes vistos aquests darrers temps, gira al voltant d’una profunda desorientació vital. Acid (2018) no és subtil ni en el to ni en el missatge, i s’encamina cap a un diagnòstic rotund. A través del muntatge associatiu, els clubs nocturns esdevenen cementiris en aquesta pel·lícula que arrenca amb el salt al buit, des d’un balcó, d’un noi drogat fins les celles. El seu pessimisme glacial fa pensar en l’obra d’Andrei Zvyagintsev i, concretament, en Leviathan (2014), que remetia a la figura bíblica de Job per acabar revelant, rere tot el sufriment, un món sense justícia, ni divina ni de cap altre tipus, on no hi ha marge per a la …

Spiderman : Lejos de casa

La película que finiquita la Fase 3 del Marvel Cinematic Universe (MCU) Spiderman: Far From Home funciona a la vez como post-créditos de Endgame (o lo que sería un epílogo de toda la vida) y como entretenido e ingenioso blockbuster veraniego. Un juego de espejismos, que nos lleva del barrio de Queens y el escenario del instituto, a un viaje por Europa con el resto de la clase de Peter Parker (perfecto Tom Holland, que se ha adueñado del papel en 2 entregas, aparte de sus intervenciones en la saga). Es decir, bigger on the outside pero bajo el prisma del original, para no dejar el cercano y divertido tono, deudor de John Hughes, de aquella primera Homecoming. El bigger on the outside también es válido (y más evidente) para el papel y poderes de Mysterio (otro sólido villano para el MCU que viene con el hombre araña; no ha sido uno de los puntos fuertes del MCU). Y convertir a Tony Stark en la figura paternal que Peter echa de menos tras su desaparición lo convierte …

El Estado contra Mandela y los otros

Imatges de cues inacabables de sud-africans negres esperant per votar certifiquen la fi de l’apartheid. Som al 1994. Al 1964 Nelson Mandela i altres acusats havien estat condemnats a cadena perpètua per defensar aquella llibertat. El gran espai temporal entre una cosa i l’altra es presenta com un forat tan vast, tan fosc, que només serveix per sumar un fracàs més a la història de la humanitat del segle XX. El documental del judici a Nelson Mandela i els seus camarades del Congrés Nacional Africà s’articula en base als recentment revelats àudios del procés (del que no se’n guarden imatges). La força de la paraula serà suficient recurs narratiu, però els autors del documental recorren a l’animació per, potser, fer-ho més accessible: uns dibuixos toscos i obscurs (una mena d’estranya barreja entre Satrapi i Kentridge), fets a carbonet, on s’aprofita la imatge en moviment construïda per a reforçar el discurs sense subtileses. La memòria completa el relat (testimonis -els condemnats encara vius, els seus familiars, els advocats, el fill del fiscal-). El valor d’una obra ajustada, ben …

La Caída del Imperio Americano

Bienvenidos al juego de Denys Arcade. Ay, Arcand, perdón. Antiguo maestro del sermón aventajado, del intelectualismo crítico solidario, del despertar de conciencias burguesas, plasmado todo ello en eternos declives de imperios no sólo americanos. El quebequés (toma gentilicio) nos mete un golazo por la escuadra, nos adoctrina con guasa mediante tópicos, satiriza el folletín, para metérnosla doblada… la lección. Un filósofo, una puta y un ladrón (¿cuento?) tienen un plan y utilizan el cochambroso sistema para salvaguardar una fortuna fortuita. El filósofo, la puta y el ladrón (¿chiste?) y otros estereotipos del montón, acabarán victoriosos pero en un comedor social, rodeados de pobres. El autor nos enseña que la historia, la narración, era una enorme excusa para hablar de su libro. Me declaro fan de Arcand, no por su maestría cinematográfica, cosa que creo que a él tampoco le quita el sueño, me declaro admirador suyo por seguir con su lucha y reinventarse jugando con códigos estructura moderna clase culebrón. Esos planos frontales de la gente inmigrante, pobre o necesitada, demuestran una honestidad que desearíamos …

Nación Salvaje

Vaya por delante el producto: diseñado según los preceptos de la industria, como un recetario de ingredientes que cabe amalgamar en una suerte de reivindicación pero que muy, muy, necesaria y muy, muy oportunista. Dicho esto liquidemos #assassinationnation. El bucle de la amenaza social se refleja en el pedalear. Las máscaras nos dictan el juego. Tendríamos que saber perfectamente dónde nos encontramos, a nivel social vs. la red y su diabólica utilización. Pero parece que seguimos teniendo que denunciar malos usos para poder justificar teorías manidas. El discurso no justifica la forma en este caso, en principio atractiva a la larga agotadora, el fondo sigue siendo convencional, fagocitado por el discurrir efectista de la película. La caza de brujas, la furia, se convierte en defensa, luego en venganza y más tarde en ejército de la esperanza. Natural Born Killers asesinaba los mass media para resucitarlos mediante la asimilación y apropiación de la tragedia. Nación Salvaje juzga la red como medio útil para empoderar mediante la asimilación de roles reconocibles a partir de una simbología masculina. …

Mula

Hemos vivido nuestra impresionante, fascinante, desbordante vida al lado de Clint Eastwood. Uno que más que viejo se siente viejo, se sonroja al ver la vitalidad (puede que rancia) de algunos creadores. En ese trayecto temporal uno ha disfrutado y ha renegado, la dualidad eternizada en una sala de cine. Resulta curioso que a algunos directores se les alabe la asimilación de la tradición y a otros se les acuse negativamente de lo mismo. Esa medida justa de las cosas sobre fondo de paisaje americano: elegías discretas, lecciones sutiles, protección de un reducto propio, proyección del alma, la revelación nace del viaje, el resurgir personal va unido al abandono de la vida y todo con pátina de réquiem. Esa medida justa, que en Mula hace que la cachimba te caiga al suelo de la congoja. Un sollozo honesto de banalidad disfrazada de autenticidad, y válgame de dudar de la entereza, es sólo que tanta sencillez argumental deteriora cualquier cerebro, ya de por sí, senil. Eastwood entona un mea culpa desde el egocentrismo más vergonzante: la …