Autor: Cristina Peris

¿Podrás perdonarme algún día?

Lee Israel (Melissa McCarthy) es una escritora al borde del abismo. No tiene dinero para el alquiler, ni siquiera para el veterinario de su gata, sin que su editora (Jane Curtin!), le quiera adelantar algo sobre su próxima novela (la biografía de una cabaretera) cuyo folio en blanco está perpetuo en su máquina de escribir, y se gasta lo poco que tiene bebiendo sola en un bar. Es ahí donde conocerá a otro perdedor, Hock (Richard E.Grant) con quien conectar en su soledad y en sus ganas de devolver al orden establecido las patadas que les han dado en la vida, justo a tiempo para tener a alguien a quien confesarle que ha encontrado la manera de salir adelante. Vendiendo cosas que encuentra por su casa, se tiene que acabar deshaciendo de una carta de la mismísima Katharine Hepburn, por la cual le dan un dinero que le permite respirar un poco. Lo hace con tanta facilidad que cuando encuentra una carta real de la cabaretera sobre la que investiga, decide también venderla y encuentra …

Hale County

Festival Americana 2019

No he podido evitar, al afrontar la crónica de la 6ª edición del Festival Americana, acordarme del texto de nuestro Xavier Montoriol en el que, tomando como base el ranking del año en Muelle5, hablaba de una tendencia a una nueva sensibilidad en el cine actual, después de un predominio festivalero de pesos pesados en la línea de por ejemplo Haneke, con por ejemplo el americano movimiento New Sincerity. Así, encontramos en Support the girls (Andrew Bujalski, 2018) un producto amable y ligero, en la apropiación de la patriarcal imposición a las mujeres del  “smile”, puesto en el ojo de mira en estos días ya en productos mainstream (desde Jessica Jones a Capitana Marvel). En un bar de temática deportiva con clientela predominantemente masculina, donde las camareras tienen como norma principal el “No drama” impuesta por el propietario, además de uniformes que dejan poco a la imaginación, éstas utilizan esa norma como una impuesta distancia para poder afrontar el día a día. Con el humor como arma aliada para tal propósito, la película aplica esta ligereza al tono general de la …

Green Book

La historia es esta: coges American History X pero, en vez de un nazi, pones a un italiano “solo” racista, pero de buen corazón, que intenta mantener a flote a su familia a través de chanchullos y que te hace reír con lindezas como ganar apuestas comiendo huev hot dogs; y lo llevas, en vez de a la cárcel como a Edward Norton, a una road movie de corte clásico, facilona (por todo se pasa de puntillas, no sea que incomode) con un concertista de piano pijo y clasista, del que te tienes que creer que no ha comido pollo frito en su vida ni conoce a Aretha Franklin. Todo esto, para que cuando llegue el momento, el italiano le suelte “yo soy más negro que tú” y el espectador no solo no pestañee, sino que crea que tiene su parte de razón. Ya se sabe que aquí nadie es racista y luego sale Trump por otras cosas. Me ha recordado mucho a la ignominia que supuso La Chica Danesa, que centra el foco del sufrimiento y …

Glass (Cristal)

En Limited Edition, la galería de arte de Elijah Price (Samuel L. Jackson) en El Protegido (Unbreakable, 2000), este se refiere a una de las ilustraciones expuestas (de hecho, es la portada de un cómic que le regala su propia madre) como “muy especial, debido a la representación realista de sus personajes”. En Glass (que también significa “espejo”), Shyamalan une El Protegido y Múltiple (Split, 2016) de manera formalmente más deudora de la primera, situando su argumento justo al final de la segunda, con David Dunn (Bruce Willis) en busca de La Bestia (James McAvoy), y utilizando de fondo un espejo consigo mismo, no sólo en su discurso a favor de lo extraordinario. La unión resulta perfectamente equilibrada, funcionando entre los polos opuestos de los reposados Willis y Jackson y el enérgico tour de force de McAvoy, gracias al dominio como narrador del director. Sacando la máxima expresividad de un intensivo uso del fuera de campo y de múltiples pantallas (cámaras de seguridad, de ordenadores, de móviles…), recupera como decía de El Protegido el tempo pausado, los primeros planos de …

Ralph Rompe Internet

Cuando se presentó el trailer de la secuela de Rompe Ralph, una de las escenas llamó la atención en las redes, convirtiéndose rápidamente en viral. En ella, una vez Ralph y Vanellope se conectan a la red y después de visitar toda una ristra de conocidos espacios tecnológicos, se dirigen a un sitio llamado “Oh My Disney”. Vanellope, escapando de los soldados imperiales de Star Wars, irrumpe en una habitación con todas las princesas Disney, que desconfían de la intrusa, hasta que Vanellope les demuestra, después en un divertido interrogatorio con todos los clichés sobre las susodichas, que ella también es una princesa. Al final y por suerte, la viral escena no se quedaría en un simple gag, además de que las princesas también tendrán su importancia en el desenlace (que no voy a desvelar aquí). La conversación de la protagonista con sus nuevas amigas tiene peso en la trama y en el desarrollo de Vanellope, que ha encontrado un reto adecuado para su carácter competitivo fuera de su querido, pero ya limitado para ella, …

Donosti 2018

El estreno de la corresponsal de Muelle5 para la 66 edición del Festival de San Sebastián no empezó con buen pie. Después de 5 años asistiendo como aficionada, y arrastrando algunos problemas oculares, las dos horas previas al pase inaugural de las 10 de la mañana acumulaban un total de dos equivocaciones de cola al ir a buscar la acreditación, una confusión en las invitaciones que podía pedir, perderse por el piso inferior del Kursaal y, después del pase de la película de apertura, el tradicional tropiezo en la Sala 1 de los cines Trueba, que por lo visto sería como el bautismo de la prensa acreditada en el SSIFF… El amor menos pensado (Juan Vera) También es tradición, en los años que llevo yendo al festival, asistir a una inauguración anodina, y este año no fue menos (aunque algo más decente ciertamente que las últimas). El amor menos pensado es una película elevada únicamente por el carisma y buen hacer de sus dos intérpretes principales, Ricardo Darín y Mercedes Morán. Un matrimonio se enfrenta al …

Under the Silver Lake

Sea La Momia, sea Venom, o sea el revival Expediente X en televisión, siguen produciéndose productos muy caducados que parecen creados por sus responsables desde un búnker en el que no hayan visto evolucionar los respectivos géneros (más delito tiene el televisivo con un guionista de la serie de Chris Carter, Vince Gilligan, creando Breaking Bad). Y hay un problema cuando, más allá del público, existe cierta crítica que parece obnubilarse cuando se apela a la fantasía infantil-juvenil referencial, y no ver más allá (por favor, no confundir esto con apelar al niño que hay en nosotros como haría un Miyazaki: va un mundo). En Under the Silver Lake, David Robert Mitchell (It Follows, 2014) es consciente de esto y a la vez lo cuestiona y lo abraza en un admirable ejercicio que recuerda a lo que David Lynch hizo en los años ’90 con Twin Peaks: utilizar los mecanismos propios de la soap opera, e incluso integrarlos (ese culebrón que ven los personajes que habitan el famoso pueblo) para subvertirlos y crear algo completamente nuevo. Estamos ante un neo-noir muy …

Nostalgia, ¿tenemos un problema?

En su artículo sobre la segunda temporada de Stranger Things, Noel Ceballos menciona el artículo de Ben Ho “Como Hollywood te manipula usando tus recuerdos de infancia”, donde se habla de la nostalgia como fuerza económica, poniendo como antecedente a Star Wars de George Lucas y adjudicando el éxito de las franquicias actuales (Marvel, Jurassic Park) a la conjunción del poder adquisitivo de los que eran adolescentes en la época de mayor apogeo, y una nueva generación que nacieron después y ven las franquicias como algo nuevo. Es curioso pero nunca nadie piensa en la incombustible Los Simpson (Matt Groening, 1989), a la que se le han dedicado no pocos vídeomontajes con las escenas homenajeadas, desde Ciudadano Kane a Spiderman, de La Gran Evasión a Thelma y Louise. Cuando se habla de nostalgia en los productos audiovisuales se tiende a pensar en primer lugar en Stranger Things (Duffer Brothers, 2016), aunque en realidad el éxito de la serie se trata de la constatación de que el producto nostálgico ha llegado para quedarse. Remakes han habido …

Los Increíbles 2

Brad Bird vuelve a la animación con la secuela de Los Increíbles (2004), nada menos que 14 años después, pero situando la acción justo donde terminó la primera parte. Recordemos que Bird viene de Tomorrowland, desaprovechada cinta de aventuras retro-scifi impropia del autor de El gigante de hierro, con una asombrosa falta del sense of wonder que trataba desesperadamente de inculcar, cual martillo pilón, a base de repetir el mensaje “los soñadores cambiarán el mundo” durante todo el metraje. En la primera entrega de Los increíbles, la cinta se tomaba su tiempo en centrarse en el presente de la familia, con los superhéroes baneados, y cómo la nostalgia de los días de gloria meten al patriarca Bob Parr en una trampa. La acción se presentaba principalmente en el tramo de la jamesbondiana isla (ayudado por la banda sonora de Michael Giacchino, canalizando a John Barry), funcionando en especial cuando la familia trabajaba unida. Aquí, Bird apuesta sobre seguro al repetir la fórmula de la primera entrega, con la familia luchando para volver a restablecer su …

El Hilo Invisible

A la manera de un Hitchcock usando de McGuffin el mundo de la moda, el director nos lleva a su terreno, las relaciones de poder, en una historia de amor envenenada (pun intended). La figura del mago del suspense se lleva buena parte de las referencias, como el nombre de la protagonista (Alma, tal que Alma Reville aka Lady Hitchcock), el apellido Woodcock o esa Cyril haciendo las veces de Mrs. Danvers de Rebecca. Obviamente, con Paul Thomas Anderson la película no se reduce a simples guiños cinéfilos, sino que establece diálogo y construye desde los referentes de los que bebe. Ambientada como decía en el mundo de la moda, ésta le sirve a Paul Thomas Anderson como excusa para envolver de elegancia la narración, con un montaje suave, acentuado también con la elegante partitura de Jonny Greenwood que se aleja de los trabajos anteriores con el director y le permite a éste integrar piezas clásicas con total fluidez. Con una meticulosidad por el detalle digna de Stanley Kubrick (desde los pasteles y el té del desayuno, hasta …