La Favorita
Las ovejas, blanco y negro saturado, reposan en las montañas de una Anatolia que en breve será escenario de un exterminio. La Grecia clásica existe en las ruinas y en alguna mesa de algún bar, los más ancianos, echando la partida, recuerdan qué recuerdan de las fábulas. Fermor evoca las montañas de Mani, un lugar donde esconderse en silencio. Theo alertó del cansancio de Europa y de la belleza y crueldad de las fronteras. La crisis desgarró el país y de sus restos surgió el enfado, la rabia, el desconcierto, una mala leche clavada en las entrañas del futuro. Divagar sobre Lanthimos es divertido, agradecido y, de alguna manera, inútil. Si en un mesa la mayoría van a favor de Yorgos lo atacas, si es al revés lo defiendes, creo que su cine agradece el desconcierto, la contradicción expositiva. Y ahora ¿en qué lado de la mesa estamos? ¿La Favorita es la película anzuelo? Esa película que sirve para que el dinero sea más fácil de conseguir y los proyectos se lleven a cabo más …










