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Nosotros

Jordan Peele en la Wikipedia: “Abandonó los estudios para dedicarse a la comedia”. ¿Quién no ha abandonado los estudios para dedicarse a la comedia?

US necesita superar la era Reagan; tendría que haber superado la era Reagan con todos sus coletazos y sus variantes. Este deseo se ha visto revitalizado con la vuelta del nuevo discurso fascista y ahora se echa de menos lo antes criticado por decepcionante. El deseo de generar preguntas mediante el cine siempre es bienvenido y el mensaje político flota en esas dudas. Jordan Peele en Get Out satirizaba sobre concreto, ahora en Nosotros eleva su discurso y lo mejora. Ahora no es uno mismo sin ayuda el que tiene que salvarse, ahora la comunidad se ve afectada, la familia necesita de la amenaza para reafirmarse. Esta visión, validada por un actual, atractiva y atrayente puesta en escena, se ve reforzada por la superación de la barrera del racismo (no hay distinción, todos tenemos nuestro fascinante doppelganger) y a diferencia de lecturas anticuadas y maniqueas (blues Jenkins), Nosotros consigue iniciar un camino. Esta vía sugiere cierta mirada poliédrica, tanto en forma como en fondo, que hace comprensible cierta prematura entronación del autor y de su obra.

Nosotros se inicia de manera subyugante para ir derivando en plomiza, lo que al inicio es sorprendente y aterrador se va transformando en comprensible y controlable para el espectador. La necesidad de encontrar una explicación racional a los sucesos lastra el desenlace. Los excesivos finales no ayudan (con dos más, repóker Serling) y sus diferentes capas generan paradojas. El reverso, que el otro nos de las respuestas, que en nuestro núcleo esté el germen del problema, que de las situaciones límite sepamos aprender, no deja de tener su discurso social apasionante. La mezcla de intelectualismo, terror y mensaje desequilibrado acaba creando desconcierto, pero seamos comprensibles con Peele, ese diabólico cóctel -cómo nos suele pasar cuando mezclamos- genera una ebriedad difícil de controlar.

Acabar la crítica, la comedia, la película con la mirada casi siempre suele funcionar. Al final de las dos películas acometidas hasta ahora se refleja esa evolución ya comentada. Get Out acaba con la superación del otro, ese resurgir y huir del “lugar hundido”. No hay compasión para los torturadores, el pasado tiene que ser superado. En US la mirada final es interna, familiar, descubrimiento de quién realmente somos para seguir avanzando. Una vez asimilado el peso social del racismo tenemos que mirar hacia adelante. Carretera, saturación y manta. Ahora las respuestas ya no están en el exterior, el camino está en nuestras manos. Esa asunción de responsabilidad ante una situación extrema, esa toma de conciencia, cabe respetarla, ponerla en vereda y esperar una evolución de un discurso cinematográfico que abre expectativas. Nos aferramos a nuevos genios para salvaguardar el cine de género, alabamos y vitoreamos nuestros propios deseos al aplaudir muestras incipientes.

Alabados los que aún creen que no todo es comedia, los que buscan su doble detrás de un final sorprendente, los que defienden que la resaca es justa, los que exploran el cuerpo del amado día tras día como una dimensión desconocida, alabados los creyentes porque de ellos será el reino de la crítica. Y recordar que la cinefilia no tiene reino, es una república laica, personal y discutible. ¿Existe un Nosotros?

Il.lustració: Tià Zanoguera

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